Si hay algo que odie en la vida son los fantasmas que dejan las personas que estuvieron sin haber estado, o que están en la ausencia. Detesto con mi vida, mi cabeza y mi cuerpo entero todas las mentiras, falsedades, sobornos, sentimientos que en realidad no se sienten; pero peor que todo eso, es la sensación de angustia y odio contra todo eso y personas que lo generan con sus palabras, risas falsas y abrazos fríos. A veces uno prefiere abandonar a ser abandonado no? pero que pasa cuando en realidad no era una jugada de doble filo? sisi, eso mismo. son esa clase de situaciones en las que crees que salís ganando pero si lo analizas, esta lleno de condiciones o cosas que te obligan a morir por dentro. Que pasa con esas ausencias que tenemos tan presentes? Queda todo en manos nuestras, sobre eso no cabe duda; pero quien se hace cargo de haberlo ocasionado? vos? yo? o aquel? Cada día se me hace más complicado entender la mente de alguien más. Como llegue a esto? muy sencillo. Cuando no encontrás respuestas en vos mismo, recurrís a justificar con el pensamiento de alguien más. Aunque no siempre sea la persona indicada. Tal vez sea la misma sombra que se perdió entre las tinieblas a la hora de mostrar las manos y asumir todo. Tal vez es ese alguien que justifica lo injustificable con todas esas cosas que odio; mentiras, sonrisas y abrazos falsos, sobornos, palabras que se nublan tanto como mi mirada al ver a ese alguien.
ahora, que me pasa a mi? supongo que yo me pregunto más por aquel que por mi. sin embargo es el acertijo sin resolver desde hace bastante tiempo ya. De verdad agradezco por haberme fortalecido, por enseñarme a no caer y tantas otras cosas; por enseñarme a mentir, a buscar excusas perfectas y rematarlas con un soborno. eso me va a servir muchísimo para la vida, de verdad eh.
Pero dudo que me vaya a enseñar tanto como un abrazo de un padre, como la presencia de esa persona, como el cariño ausente que busco reflejar en tantas personas que poco a poco se me agotan. Dudo que algo o alguien me vaya a enseñar tan bien como ese padre que se que en el fondo pudo ser y que en algún tiempo fue. Parece increíble creer que después de ya bastantes años empiece a reconocer extrañarlo, que reconozca la ausencia y ese vacío TAN horrible que sentí durante años en el pecho y cada día fue y es más y más profundo. Un vacío que no se llena con nada, solo con esa persona que no perdí pero abandone y se dejo abandonar. esa persona al que yo le decía papá. Ese mismo por el que llore días, tardes y noches; por el que reconozco que sigo esperando.
El peor día de mi vida fue cuando después de teatro espere minutos que se hicieron años. Espere a cada tren que pasaba y cada auto que escuchaba con la ilusión de que sea él, esa ilusión que se podía ver muy fácilmente en mi mirada, esperando a mi papá que me iba a ir a buscar. Pero apareció alguien para decirme que estaba trabajando y no podía venir. Trabajo y más trabajo, de nuevo? tantas veces había escuchado esa frase que había perdido sentido, tanto como dolor. cada vez me causaba menos dolor escuchar eso, ya era cuestión de costumbre.
A lo que voy con toda esta historia es que pienso que sigo siendo esa nena detrás de las rejas, esperando a que llegue su papá; el que jamás llego por una excusa o por un motivo real. cierto o no,nunca llego. Y aunque parezca increíble, todavía hoy, lo sigo esperando.
Fue mi papá y me guste o no, lo sigue siendo. Porque aunque no lo vea, eso lo decido yo; y no me refiero a verlo o no. me refiero a si es mi papá o no. Y definitivamente, aunque le diga Pablo, aunque le diga "ese imbécil" o como quiera, de anda sirve ya. porque no esta en carne y hueso, pero todavía siento su presencia, su olor, su voz, sus abrazos, sus excusas y mentiras. todavía lo siento y no quiero dejar de hacerlo, porque así se que lo perdería por completo y es el papá que me toco, no el que elegí, pero de algo me dice que nunca va a dejar de serlo. porque estoy segura de que SI, corre por mi cuenta esta parte y lo extraño porque yo elijo que así, desde mi subconsciente, o quizás más conciente de lo que yo creo. El problema acá no fue la pareja de mi mamá y mi papá, de no saber llevar una relación con su mujer o con su hija. el problema acá; es no saber olvidar tan fácil.
















