Tantas veces me equivoco por confusiones y mis acciones me hacen dudar; tantas veces me arrepentí de lo que hice y tantas otras no quise mirar atrás.
Creo que todos, y sobretodo a esta edad, nos arrepentimos de algunas de nuestras acciones o reacciones; puede que en el momento de hacer ciertas cosas estamos seguros pero después razonando con lo que otros nos dicen, nos dejamos llevar por lo que otros piensen o digan; y ahí es cuando nos arrepentimos o pensamos si lo que hicimos estaba tan bien como nosotros creíamos.
Nos dejamos influenciar por la idea de una voz que no es la nuestra; otras veces antes de tiempo ya decidimos por lo que los que nos rodean quieren y no por lo que UNO MISMO decide.Esos comentarios por los que nos dejamos influenciar por los que en lugar de escucharlos como un consejo que podemos tomar o dejar, lo tomamos como un reto que nos obliga a cambiar lo que para ellos es un error; a cambiar lo que ya pasó sin entender que no se puede modificar lo que esta hecho.
Sin darnos cuenta de que volvimos a tropesar con la misma piedra de siempre.